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Corresponde a las consigna 5

Trascender tiempos y espacios: la cultura digital y la escuela

En cuanto a la primera experiencia, surgen preguntas como “¿estás?”, ¿acá o en el espacio virtual?”. La presencia de aparatos portátiles como los celulares permite “estar y no estar” en varios lugares a la vez; lo escolar y lo no escolar ya no se define por los límites de tiempo y espacio de la escuela. Pero el afán de querer mostrar todo lo que estamos haciendo o pensando nos quita a veces la posibilidad real de “estar”. Andrea Brito[1] señala que dentro del marco de condiciones necesarias para llevar a cabo la tarea educativa, el encuentro entre docentes y discentes resulta de importancia central. Si bien en este caso el “trascender” tenía que ver con lo que estaba sucediendo en el aula, los nuevos objetos pueden resultar en distracciones en cuanto a la “división de la atención”[2]. Pero (retomando a Brito) la confianza mutua y el reconocimiento recíproco entre quienes integran la escena escolar como condición para el logro de procesos efectivos de enseñanza y aprendizaje, nos lleva a pensar en consensos y acuerdos  respecto al “estar” y a los objetos.

Estamos ante una massmediatización de la experiencia social (Clase 5), es decir, del avance de los medios masivos de comunicación y su influencia en la cultura. Una experiencia individual llega, a través de Facebook, a gran cantidad de receptores.

Un problema respecto a los mails es el “ruido” que puede haber en el proceso; si bien el mail trasciende el tiempo (se puede leer  en cualquier momento) y el espacio meramente institucional, las dificultades surgen cuando los mails “no llegan”, o se leen pero no se contestan. Además, no todos los profesores (especialmente los mayores) cuentan con el conocimiento de las nuevas tecnologías; saberes que muchas veces se dan por sentados. Los cambios culturales y tecnológicos van modificando a las organizaciones. Todo lo que configura las culturas escolares actuales alguna vez fue puesto y propuesto, fue novedad implícita o evidente, porque las organizaciones cambian. (Clase 3).

Dussel y Southwell[3] plantearon la necesidad de incluir en la escuela otros saberes básicos, cada vez más necesarios. Mencionan a la alfabetización digital y la mediática, y consideran que para desandar, aunque sea en parte, la brecha que se instaló entre la escuela y lo contemporáneo, sería deseable que la organización pedagógica y curricular se estructurara como un diálogo más fluido, más abierto, con los saberes que se producen y circulan en la sociedad. Estos planteos también resultan válidos para los docentes que no han sido “alfabetizados” respecto a lo digital.

Muchos docentes perciben a los libros de temas como parte fundamental de la cultura escolar, en tanto pueden completarlos día a día, y no enviarlos digitalizados para todo el año. Como profesores, lo que son y hacen en la escuela es interpretado a partir de la cultura institucional, en la que aparecen modalidades y creencias sobre la tarea docente y la función educativa de la institución, aunque no son monolíticas y tienen variaciones considerables según los niveles del sistema educativo (Clase 3). Para estos docentes, parte de su tarea incluye “llenar” los libros a mano.

Vemos que el alumno, un muchacho joven, utiliza el celular en el aula como un objeto incorporado a sus prácticas cotidianas. Por otro lado, algunos docentes se resisten a digitalizar los libros de temas, al sentir que de ese modo se restringe su creatividad. En cierto sentido, nos encontramos aquí frente a la “brecha generacional”. Dussel[4] señala que la brecha digital se está desplazando del acceso a los usos. Tanto los alumnos como los docentes tienen acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, pero vemos diferencias en cuanto a los usos. Los “nativos digitales” e “inmigrantes digitales” (Massone, 2011) se ven resignificados; el tiempo se redefine desde la cultura digital no por una cuestión de edad o de generación, sino por la relación que se establece con la tecnología y por los usos dados a los objetos. Muchos docentes y alumnos jóvenes continúan siendo “inmigrantes digitales”, en tanto algunos de más edad modifican o enriquecen sus prácticas de manera significativa a través de las nuevas tecnologías.

En los profesorados, es posible observar la presencia de generaciones “intermedias”, en las que la idea de “brecha digital generacional”, planteada por Buckingham, se vuelve difusa. Profesores (jóvenes o adultos) que utilizan (o no) objetos de la cultura digital, y alumnos (jóvenes o adultos), que han incorporado (o no) objetos de la cultura digital. La enseñanza y el aprendizaje trascienden la frontera de lo escolar, y el conocimiento sobre los nuevos objetos se realiza generalmente fuera de este ámbito. En palabras de Coll Delgado y Müller: “…el carácter inacabado de la vida de los adultos es tan evidente como el de los niños (…) deben ser vistos como una multiplicidad de seres en formación, incompletos y dependientes, siendo necesario superar el mito de la persona autónoma e independiente, como si fuera posible no pertenecer a una compleja red de interdependencias.” [5] En definitiva: seguimos aprendiendo toda la vida…

 


[1] Brito, A. Acerca de un desencuentro: la mirada de los profesores sobre los alumnos de la escuela secundaria en Argentina, Revista Iberoamericana de Educación Nº 51, (2009), pp. 139-158.  

[2] Dussel, I. Aprender y enseñar en la cultura digital. VII Foro Latinoamericano de Educación. Experiencias y aplicaciones en el aula. Aprender y enseñar con nuevas tecnologías. Buenos Aires, Santillana, 2010.

[3] Dussel, I. y Southwell, M. (2005). “Lenguajes en plural”. Monitor de la educación común. (13) Dossier: La escuela y las nuevas alfabetizaciones”.

[4] Dussel, I. Aprender y enseñar en la cultura digital. VII Foro Latinoamericano de Educación. Experiencias y aplicaciones en el aula. Aprender y enseñar con nuevas tecnologías. Buenos Aires, Santillana, 2010.

[5] Delgado, A.C. y Müller, F. (2005). Sociología de la infancia, en Em Educação e Sociedade (26) num. 91, 351–360.

La masmediatización de la escuela normalizadora de los futuros trabajadores informacionales

En este post se intenta hacer visible -desde las experiencias de los docentes que han intentado colonizar las tecnologías de la información y comunicación- algunas consecuencias de la masmediatización de la escuela secundaria. Es interesante ver cómo, las insuficiencias de la escuela normalizadora frente a los nuevos desafíos de la cultura digital, resaltan a la luz de los mandatos de la escuela, pero procesados de una manera novedosa que responde a los fines de la nueva forma de expansión de los consumos culturales informacionales. Estas experiencias procuran ser leídas desde las nuevas pretensiones del mundo moderno que determinan los consumos culturales y bienes simbólicos como impacto de las tecnologías en el sistema educativo. Se pretende desplegar desde cierta mirada algunas consecuencias del sistema educativo sobre los efectos de los cambios culturales producidos por la cultura digital, para poner en foco que tan consientes somos de sus efectos. Se plantea la manera en que la informatización está transformando el mundo del trabajo, y la escuela no es ajena a ella. Las distintas estrategias docentes contribuyen a reconfigurar las escuelas medias generando los futuros obreros informacionales. Se intenta poner en evidencia los ensayos por superar con “nuevos formatos escolares” el modelo heredado de la escuela media. Estos cambios obedecen a una necesidad de la sociedad y escuela en un momento determinado de su devenir histórico.

Fig. N° 1: la transformación del hombre. ¿Evolución?La experiencia..!!!la transformación del hombre. ¿Evolución?

“En el 2011 fue mi primera experiencia de usar un Face en Química con mis alumnos de 4 ° año. Realmente los resultados me sorprendieron, en dos sentidos: primero: la comunicación con este medio es tan fluida, que no terminaba de subir una consigan, trabajo o video que quería que viesen, ya tenía respuesta de los chicos o interrogantes que se les planteaban(…) Segundo: en este espacio los chicos subían información actualizada sobre algún tema que estábamos trabajando en clase, opinaban alumnos que quizás en clase no hablan mucho, pero esas actividades o debates no lo volvían a tratar en clase. Era como llevar dos clases a la par, una especie de paralelismo. De momento cuando estaban estudiando para las pruebas me podían consultar (sirvió como trabajo a distancia). El mundo escolar formal y el informal por este medio de relacionarnos. En el caso del grupo de Olimpíadas como los encuentros eran en horario extraescolar los alumnos lo viven en todo momento como educación no formal. Esta forma de trabajo me llevó a incrementar mi tiempo de trabajo áulico, pues a la noche al llegar a casa debí abrir el Face para ver si había noticias o preguntas para responder”. (Mara. Clase de Química. Bachiller. 2011)

“Los sujetos y saberes escolares en la cultura digital”

Sabemos que la escuela actual responde con un doble mandato como escuela normalizadora, por un lado y por medio del currículum prescripto: explicita y formaliza la relación escuela-sociedad, y por otro la del currículum oculto, predetermina el lugar que ocuparan los egresados en la estructura socioeconómica. La escuela es una institución tradicionalmente anclada en “la promesa de integración e inclusión a través de la incorporación al mercado laboral y a los códigos del intercambio social y la promesa de la autonomía individual mediante el despliegue de las potencialidades que portamos como individuos (Tiramonti. Clase 6: los mandatos desde el campo social)”. Esta correlación denunciada en la experiencia pone en evidencia este doble mandato social que atraviesa la sociedad capitalista como nuevo mecanismo de selección y diferenciación social. Es aquí donde el papel central del Estado Nacional con su aparente capacidad de intervenir benéficamente en el sistema genera dos realidades: potencia el consumo que generan con la incorporación de las nuevas tecnologías digitales juveniles, al mismo tiempo que tendencia a su universalización.
Lo que está o parece estar más allá del fondo visible de la experiencia o detrás de la aparente intención es evidenciar como la llegada del “capitalismo informacional (Castell, 1997)” viene acompañada de suficientes discursos respecto de la relación entre la educación formal y el crecimiento del producto mediante el crecimiento de la “atención humana (Simón H, citado en Zukerfeld, 2013)” con costos moderados al incrementarse los tiempos de teletrabajo o trabajo informacional por medio de lo que podemos llamar educación no formal. Es así como la incorporación de las tecnologías digitales provocan transformaciones pocos visibles en el sistema educativo de la escuela media. Estas transformaciones no es cosa menor desde los efectos de la “masificación de los bienes informacionales”, “la mediatización de los saberes escolares”, “el aporte de las tecnologías digitales al espacio áulico” y “la formación de los docentes”. Con esta reflexión pretendo poner en tela de juicio que tan consientes somos los docentes de los cambios de la escuela media pero desde una particular perspectiva como lo aquí planteada.
La intensa riqueza de la información digital provoca por otro lado una intensa falta de atención en los estudiantes, efecto potenciado por la massmediatización de la cultura escolar. Un caso que no puedo olvidar es el efecto de los documentales y su alto poder de representación visual en los estudiantes en diferentes contenidos de la ciencia. Tal es el caso en que, en una clase de física, una alumna de 3er año tenía asumido que la representación de las orbitas de los planetas con la típica línea blanca visto en los documentales, resultaba totalmente verdadera para la misma. Esto me llevo a iniciar una investigación donde se evalúan las actitudes CTS de los alumnos entre 13 y 18 años. Entre los resultados preliminares se encontraron interesantes derivaciones en los alumnos sobre la caracterización escolar de las ciencias versus la imagen que ofrecen los medios masivos de comunicación sobre múltiples contenidos escolares.
Este hecho me permite advertir desde una similar mirada cómo lo expone Marcelo Urresti: “se ha visto que la experiencia de masmediatización conlleva una suerte de ruptura entre las fronteras de los géneros. El universo mediático parece trazar un mundo en donde las distinciones culturales canónicas en las que se basa el currículum se ven diluidas”. Esta afirmación plantea la incidencia en el curriculum de ciencia en un contexto donde la función de la escuela se ve cuestionada por la imagen y multiplicidad de símbolos que proporcionan los medios de información generando una formación que puede resultar defectuosa pero muy incidente en una generación que consume dichos medios sin cuestionar estos últimos. Generación que recibe una gran cantidad de estímulos informacionales-audiovisuales, cuya atención se ve ante todo organizado por las empresas que constituyen la cultura digital. En los resultados se hallaron una uniformidad de respuestas sobre actitudes que reflejan cierta ingenuidad y percepción parcial de los contenidos de ciencias proporcionada por los medios masivos de comunicación, en detrimento de las clases de ciencias. Este resultado es de suma importancia para establecer distinciones internas y jerarquías que hacen a las transformaciones socioculturales, impregnada de la experiencia masmediática que instala nuevos regímenes de verdad. Las características de la cultura material escolar digital establece un complejo juego constituyendo una de las “formas de expansión del consumo, crean mejores condiciones para ampliar repertorios culturales y estéticos (García Canclini, 2007)” por lo que esto nos lleva a definir y reflexionar acerca de cómo definimos una escuela que responda a los interrogantes que plantea el consumo de los contenidos escolares mediatizados.
Pretensiones En la figura podemos hallar una suerte de expresión por medio de la frase que refleja a la escuela en transformación, la misma dice: “Pensamiento aleatorio: ponemos a nuestros hijos en espacios cerrados mirando a una pared y pretendemos que están aprendiendo acerca de la vida”. Me pregunto, ¿cuáles son nuestras pretensiones si ponemos a nuestros alumnos mirando múltiples pantallas, como celulares, tablets, netbook? ¿Cuáles son las consecuencias que podrían derivarse de la mediatización de los contenidos y del currículum? Podemos ilustrar estas cuestiones realizando una pequeña aproximación con algunas conclusiones que nos ofrecen las investigaciones sobre cómo afecta al desempeño académico ciertos dispositivos tecnológicos. En un reciente artículo publicado el 14 de agosto del corriente año denominado “Alumnos que escriben a mano tienen mejor desempeño” , el estudio revela de que manera afecta determinados desempeños la toma de apuntes con una tablet o con papel y lápiz.
La posterior lectura de la publicación vuelve más ilustrativa y hasta más elocuente si volvemos a focalizar nuestra mirada en las extremidades de los brazos de los robots intentando manipular la hoja.

Un par de link para ampliar y contrastar la lectura del post:

Para quienes están interesados en la lectura acerca del capitalismo y la transformación del trabajo informacional, pueden visitar para una primera lectura en la Revista Cultura, en línea titulado El obrero digital ¿puede emanciparse?

Artículo periodístico publicado en El Tiempo, “Alumnos que escriben a mano tienen mejor desempeño”.

Referencia Bibliográfica:
• Balardini, S. (2004). De deejays y ciberchabones, subjetividades juveniles y tecnoculturas. Revista de Estudios sobre Juventud. Edición: año 8, núm. 20, México. DF. pp. 108-139.
• Ministerio de Educación de la Nación. (2012). Consumo culturales digitales: Jóvenes de 13 a 18 años. 1° ed. Buenos Aires: Educ.ar S.E. Buenos Aires.
• Himanen Pekka, (1997). La ética Hacker y el espíritu de la era de la información. Destino, Buenos Aires.
• Tiramonti. G. (2014). La escuela media frente a los mandatos sociales y a las nuevas formas de diferenciación social. Clase 6. En Especialización en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
• Urresti, M. (2014).Transformaciones culturales y transiciones juveniles. Clase 5. En Especialización en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
• Zukerfeld, M. (2013). Obrero de los Bits “Conocimiento, trabajo y tecnologías digitales. 1° ed. Bernal. Buenos Aires. Universidad Nacional de Quilmes.

Pensando nuevas formas…

De un tiempo a esta parte hablamos de una revolución de la información y de las comunicaciones que afectan, alteran o dinamizan todos los ámbitos del hombre: el hogar, el trabajo, las relaciones interpersonales, las formas de convivencia, la cultura, la economía, la política, la educación.

En este sentido, Guillermina Tiramonti, sostiene, también que “el fenómeno más significativo es la revolución de las comunicaciones, tanto por el desarrollo de los massmedia como por el de las tecnologías electrónicas para la transmisión y el almacenamiento de datos”[i].  Y  la escuela como institución social no es ni puede ser ajena a los cambios culturales que la atraviesan y que empiezan a desdibujar sus márgenes.

La escuela media, que es sobre la que me interesa reflexionar, presenta nuevas demandas y exigencias de la sociedad. Al ser obligatoria necesita ser, indiscutiblemente, inclusiva. Y para ser inclusiva necesita modificar sus estructuras, sus formas.

Tiramonti afirma que “después de las reformas de los 90 y de sus dificultades para intervenir sobre las prácticas escolares, hay un consenso generalizado respecto de que el problema de las reformas generales radicó en que no intervinieron sobre la gramática escolar y tampoco modificaron en forma significativa la distribución del tiempo y del espacio en las escuelas[ii] .

Las dos categorías mencionadas: tiempo y  espacio, a partir de la cultura digital han comenzado a modificarse. El momento y el lugar para el proceso de enseñanza – aprendizaje ya no puede definirse por los límites del espacio y del tiempo que proponía la escuela moderna. Aprendemos a toda hora y en todo lugar. Contamos con información digital heterogénea, múltiple, envasada en diferentes formatos que nos permiten acceder de manera diferente al conocimiento.

También, asistimos a un nuevo espacio, el de la virtualidad, que permite el trabajo en red, sin la necesidad de estar en el mismo lugar geográfico ni en el mismo momento.

En estos tiempos también se facilitó la comunicación entre profesores y estudiantes, generando un nuevo tipo de relación. A través de múltiples programas se ofrece la posibilidad del trabajo solidario, colaborativo que busca el beneficio compartido y no el personal.

Las nuevas tecnologías nos van mostrando nuevos caminos por donde transitar para acceder al conocimiento, no son meras herramientas sino oportunidades. Como dice Guillermina Tiramonti, “se trata de reconocer a las nuevas tecnologías de comunicación como tecnologías de intelectuales, esto es, como estrategias de conocimiento, y no como meros auxiliares de la tarea escolar. (…) se trata de incorporar los medios audiovisuales como objeto de estudio de la cultura cotidiana de los chicos, de la sociedad en que vivimos, de los acontecimientos que jalonan nuestra historia y de los múltiples modos de contarnos esa historia” [iii]


[i] Tiramonti,G. La escuela media frente a los mandatos sociales y a las nuevas formas de diferenciación social. Clase 6: Especialización Currículum y prácticas escolares en contexto – 2014

 

[ii] Tiramonti,G. La escuela media frente a los mandatos sociales y a las nuevas formas de diferenciación social. Clase 6: Especialización Currículum y prácticas escolares en contexto – 2014

[iii] Tiramonti,G. La escuela media frente a los mandatos sociales y a las nuevas formas de diferenciación social. Clase 6: Especialización Currículum y prácticas escolares en contexto – 2014

La ruta de la alfabetización digital en la Universidad. Un andar atravesado por subjetividades y prácticas

“La presencia de las nuevas tecnologías en las aulas ya no tiene vuelta atrás. Si hasta hace  unos años las autoridades y los docentes podían pensar que los medios digitales debían restringirse a algunas horas por semana o a algunos campos de conocimiento, hoy es difícil, si no imposible, ponerle límites a su participación en los procesos de enseñanza y aprendizaje”  (Inés Dussel, 2011)

Quienes formamos parte de las instituciones educativas sabemos que el diálogo con la cultura digital está atravesando la escuela. Este atravesamiento nos sitúa a los sujetos de la educación universitaria en un lugar protagónico respecto a las decisiones a tomar y a las acciones a implementar en nuestras prácticas  y en  los diversos ámbitos de formación, capacitación, asesoramiento pedagógico, extensión, transferencia e investigación.

Nos encontramos transitando nuevos caminos para el acceso y la apropiación de los conocimientos. Es en ese contexto donde la Universidad, como generadora de experiencias formativas, debe propender hacia la gestión de proyectos que tengan en cuenta a las nuevas tecnologías desde una variedad de aspectos, como objeto de estudio, como instrumento metodológico, para la extensión del conocimiento y como herramienta de comunicación.

Detenernos en la cultura material de la escuela, reparar en las “microhistorias” locales (Lawn y Grosvenor, 2005) o  en el “ajuar ergológico de la escuela y del oficio de enseñar” (Costa Rico, 2006), posibilita el abordaje de problemáticas de alcance mucho más amplio a nivel global. Es así como la narración de experiencias educativas donde se recupere la cultura material de las instituciones escolares nos permite dar cuenta de los procesos que se llevan a cabo en los diferentes contextos educativos.

Pensar la cultura material de la escuela plantea analizar sus significaciones culturales, su ubicación en los escenarios institucionales y sus relaciones con los actores y las prácticas de enseñanza (Escolano, 2007). Se constituye en la posibilidad de conocer y comprender las prácticas escolares de los sujetos de la educación, traspasando los muros de la escuela y haciendo resonancia en la comunidad.

En la actualidad los objetos tecnológicos están adquirierndo nuevas dimensiones en las instituciones educativas, objetos de nuestra cultura escolar que estamos descubriendo mientras les permitimos la entrada. Así, recuperando las palabras de (Massone, Marisa, 2011), resulta fundamental detenerse en la intencionalidad del docente y de otros actores institucionales que ponen en diálogo la cultura escolar con la cultura de los niños, jóvenes y adultos y sus vínculos con los medios.

La cultura digital nos interpela respecto a comprender que no se trata solamente de contar con tecnología en las instituciones, sino de hacer foco en las experiencias de enseñanza y de aprendizaje incorporando otras modalidades. Es una nueva relación con el conocimiento. La idea de tener una computadora en las aulas tiene que ver con gestionar la información, comunicar y trabajar en red, con proyectos, explorando las potencialidades del contenido digital, con una mirada crítica y creativa.

Es por ello que interrogarnos acerca de la enseñanza debiera convocarnos a pensar, debatir y definir colectivamente la construcción de propuestas curriculares desde las cuales gestionar las propuestas formativas, proyectos de asesoramiento y acompañamiento a docentes,  programas de investigación y transferencia para intentar abrir caminos a la diversidad de situaciones de acuerdo a los grupos que conforman la comunidad universitaria, a los campos de saberes, a los docentes y no docentes que integran los equipos institucionales y a los contextos sociales y regionales de cada institución educativa.

La cultura digital atraviesa y se entreteje con el espacio universitario de múltiples maneras y nos brinda la posibilidad de buscar nuevas configuraciones relacionales y crear nuevas prácticas de aprendizaje. Estas nuevas tecnologías no solo permitirán generar innovadoras prácticas culturales sino también registrar y analizar los distintos modos que los sujetos ponen en escena al  apropiarse de ellas.

Retomando a Vidal, Diana (2007), las prácticas se producen en las relaciones que los sujetos establecen con el mundo en su materialidad y se relevan en los usos dados al conjunto de objetos culturales con los cuales conviven en las diferentes situaciones de poder. Cuando es observada en su regularidad, la materialidad de la escuela traza las marcas de la modelación de las prácticas escolares. Pero cuando es percibida en su diferencia, revela índices de las subversiones cotidianas al arsenal prescriptivo, posibilitando localizar trazos sobre como los sujetos operan inventivamente con la materialidad de la escuela.

A partir del reconocimiento de estos trazos se constituye en un desafío para la educación superior incluir en sus prácticas los nuevos códigos culturales poniendo en juego los instrumentos que proporcionan la cultura letrada para interactuar coherentemente con la cultura digital y sus modos de acceso. De esta manera la universidad estará en condiciones de asumir este camino como dimensión estratégica de la cultura, interactuando con los nuevos campos de experiencia surgidos de la construcción de los saberes, los flujos de información y las redes de intercambios creativos con otras instituciones.

¿Cómo se integra la cultura digital en el aula? Reflexiones

Tal como menciona la autora Flavia Terigi para nosotros es difícil dejar atrás la idea de que estamos en un mundo de cambio permanente si cuando nacimos el teléfono era una tecnología de acceso eventual y hoy la telefonía móvil tiende a reemplazarlo masivamente; si estudiar era sentarse a la mesa con un libro lápiz en mano y ahora es estar del otro lado de la pantalla resaltando con una función del procesador de textos las ideas que nos interesan… Pero .¿Por qué debemos preparar a nuestros alumnos para que aborden experiencias relacionadas con la cultura digital? Porque los jóvenes son protagonistas de una experiencia cultural distinta a la de generaciones precedentes. Socializados en la época de la televisión y de Internet, los medios de comunicación, la música, el cine y otras expresiones son para muchos jóvenes el lugar desde el cual dan sentido a su propia identidad. Los jóvenes viven una experiencia cultural distinta, nuevas maneras de percibir y de sentir, de escuchar y de ver. La autora Guillermina Tiramonti nos advierte acerca de la importancia en el siglo XXI de aprender a leer los textos audiovisuales y los hipertextos como condición indispensable para la incorporación de las nuevas generaciones a un intercambio cultural que permita la constitución activa de la ciudadanía.

¿Qué debe hacer la escuela? Debe reconocer los nuevos códigos culturales y poner en juego los instrumentos que proporciona la cultura letrada para interactuar inteligentemente con los medios audiovisuales y electrónicos. Se trata de un cambio radical del proyecto cultural de la escuela. En primer lugar, se trata de reconocer a las nuevas tecnologías de comunicación como tecnologías de intelectuales, esto es, como estrategias de conocimiento, y no como auxiliares de la tarea escolar. En segundo lugar, se trata de incorporar los medios audiovisuales como objeto de estudio de la cultura cotidiana de los chicos, de la sociedad en que vivimos. 

Por otro lado, es preciso mencionar el contexto de pobreza y exclusión social, donde tienen lugar las experiencias relatadas anteriormente, y como respuesta a esta situación el Estado implementó el Programa Conectar Igualdad en las escuelas. En la clase 6, se puede leer que ante el actual escenario de inequidad se produjeron una serie de iniciativas políticas que, en el caso de la educación media, se vieron animadas por la búsqueda de alternativas para atender a la masificación y el ingreso de nuevos grupos sociales en las escuelas secundarias. Así mismo existen otras acciones en contra de la exclusión que apuntan a crear nuevos formatos para brindar nuevas oportunidades educacionales a los jóvenes basados en la flexibilidad, el método integrado y la innovación tecnológica.

 

La ruta de la alfabetización digital en la Universidad. Un andar atravesado por subjetividades y prácticas

“Tendrás, entonces, que leer de otra manera… no sirve la misma para todos, cada uno inventa la suya, la que le es propia…”

(José Saramago, La caverna,2000)

“He contestado en muchas entrevistas preguntas del tipo: “¿Los nuevos medios electrónicos volverán obsoletos los libros? ¿Internet atenta contra la literatura? ¿La nueva civilización hipertextual eliminará la noción de autoría?”. Ante semejantes interrogantes, y teniendo en cuenta el tono aprensivo con el que los formulan, cualquiera que tenga una mente normal y bien equilibrada pensará que el entrevistador se tranquilizaría si la respuesta fuera: “No, no, tranquilos, todo está bien”. Error. Si les dijéramos que no, que ni los libros ni la literatura ni la figura del escritor van a desaparecer, los entrevistadores entrarían en pánico. Porque si nadie muere, ¿cuál es entonces la noticia?…un libro nos ofrece un texto abierto a múltiples interpretaciones, pero nos dice algo que no puede ser modificado”

(Humberto  Eco, Resistirá, 2003)

“El docente es aquel que conduce a uno hacia sí mismo, en tanto quien aprende es quien lee con el corazón abierto y se vuelve hacia sí mismo, encontrando su forma, su manera propia. Una formación, por ello, no se trata de asir algo, ya que no es que uno, al principio, no sabe algo y, al final, ya lo sabe, se trata más bien,  de constituirse de una determinada manera. Un viaje abierto, que no puede ser anticipado, y a la vez interior, en el que nos dejamos afectar por lo propio que se constituyó en sus cruces con lo ajeno, aquello que el docente, entre otros, enseñó a vislumbrar”

(Larrosa, 2000)

 http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-1101.html

www.educ.ar-Nuevas tendencias de Aprendizaje en la red web 2.0

http://textosdebitacora.blogspot.com.ar/2012/08/la-educacion-prohibida-pelicula.html

http://www.eduteka.org/BlogsEducacion.php

http://es.wikipedia.org/wiki/WordPress

http://www.maestrosdelweb.com/editorial/e-book-manual-de-uso-del-blog-en-la-empresa-alberto-ortiz-zarate/

 

 

 

El eje temático elegido es de suma actualidad dado que es por todos conocido que la escuela ya no tiene el monopolio del saber ni es el único lugar donde se aprende. Las posibilidades que brindan las TIC para adquirir y producir nuevos conocimientos y aprendizajes es un campo que se empieza a explorar, no sin dificultades. Es bueno recordar que quienes estamos involucrados en las tareas de enseñar y aprender tenemos ante nosotros un enorme desafío que nos plantean las nuevas tecnologías, y que nos exigen nuevas alfabetizaciones, nuevos aprendizajes y una disposición constante para actualizarnos. Sólo así podremos cumplir con eficiencia y eficacia el rol de educadores en este nuevo siglo, incierto, vertiginosamente cambiante, y con retos cotidianos no solo en lo tecnológico sino en lo socio-afectivo y cultural.
Sabemos por experiencia histórica que muchos temas o problemas que creíamos superados suelen aparecer nuevamente a través de diferentes conflictos al interior de cada país y entre países. La construcción de una sociedad y de un mundo más justo e igualitario es una tarea inacabada que nos involucra a todos y plantea cotidianamente nuevos desafíos. No basta con avances legales para asegurar la permanencia de los cambios, es necesario que haya avances culturales y morales en sistemas ampliamente democráticos que garanticen la inclusión de todos y todas en el contexto social local, nacional e internacional. El racismo, la discriminación por razones varias, las guerras pro motivos religiosos, económicos, la pobreza, la marginalidad, el hambre que contrasta con la abundancia de unos pocos, el consumismo, entre otros males, son solo algunos ejemplos de violencia simbólica y física que azotan a la humanidad y atentan contra el primer derecho: el derecho a la vida.
Los temas elegidos para presentar aquí, se relacionan con esta preocupación por una sociedad donde predominan las conductas violentas e intolerantes, y que afectan de manera particular a los jóvenes. Estimo están presentes en todos los contextos sociales y espaciales de nuestro país y del mundo, Se trata de abordar problemáticas que preocupan y ocupan a nuestros jóvenes, y que no solo se trabajan en lo curricular, sino que vivencian de manera directa o indirecta a través de los medios masivos de comunicación. Las propuestas descriptas tienen la finalidad de que puedan acercarse a las mismas con un criterio o sentido de sensibilización, reflexión, análisis, comprensión, difusión y concienciación; y que a través de las TIC puedan interesarse por medio de las herramientas de aprendizaje brindadas (y más allá del conocimiento específico), en continuar con la temática más allá del espacio y del tiempo escolar, con acciones concretas de intervención en su comunidad, como lo es el caso de la violencia de género contra las mujeres,. Este es solo un aspecto o forma de violencia, pero que incluye muchas otras situaciones que el tema disparará generando la inquietud por abordarlos sino en la escuela, en su comunidad, incluyendo otros géneros, el bullying y otras formas de conductas violentas que dañan a muchos individuos y al tejido social, con intolerancia, incomprensión e ignorancia. Hay muchas formas de matar y afectar la vida.
Los ancianos, los niños y los jóvenes suelen ser los grupos más vulnerables a las desigualdades e injusticias sociales, los más afectados por las realidades descriptas, y es por eso que estando en pleno proceso de construcción de sus identidades es necesario afrontar aspectos del mismo, como los rasgos identitarios que elegimos abordar a través de la música. Es un aporte más para hacerles reflexionar sobre elecciones respecto de las cuales muchas veces no se toma nota o conciencia y que pueden estar incidiendo o determinado conductas que no siempre contribuyen con la tolerancia y la paz social. De la misma manera puede ser un motivo de encuentro y aceptación con el otro, desde las diferencias, con debates y discusiones que lleven a la reflexión y entendimiento mutuo. En ese intento de encontrarse con el otro y aceptarse, los adultos también tenemos temas pendientes, y la escuela cumple un rol central en lo socio-afectivo por ser aún el lugar público común de socialización de los jóvenes y niños, debiendo redefinir y resignificar en su interior las prácticas pedagógico-didácticas y convivenciales de manera constante, con el nuevo desafío que plantean las TIC, a través de diversos aparatos electrónicos que son familiares a las culturas juveniles y que marcan también rasgos identitarios y sentido de pertenencia, más allá de las clases sociales,. El rol del Estado es importante en materia de inclusión educativa y social, complementarias, para evitar que a las desigualdades existentes se agregue otra, la brecha digital, por lo que la conectividad de todos y el acceso a la misma sea universal..
Por último, es de esperar en el futuro una sociedad de aprendizajes constante y cambiantes, formales e informales, que con la irrupción de las nuevas tecnologías y alfabetizados adecuadamente para la utilización de las mismas, nos permitan construir nuevos conocimientos, innovar y crear, de manera colaborativa y autónoma a la vez. Y como todo proceso de construcción cultural no es permanente sino dinámico y sujeto a cambios, la escuela no podrá evitarlos en su cultura material y simbólica para poder seguir cumpliendo a través de sus actores institucionales un rol central, valioso y significativo en la construcción de una sociedad más justa, equitativa e igualitaria. Sólo así lograremos construir un nuevo orden social, económico, político y cultural, en el cual todos los seres humanos tengan un espacio y objetivos para ser incluidos y desarrollar su proyecto de vida, con responsabilidad personal y social. Las dificultades a superar incluyen las segmentaciones, fragmentaciones y desafiliaciones varias no solo en el sistema educativo, sino también en la sociedad en general.

Propuesta 2) Tema: Violencia de género contra las mujeres

Se trata de un grupo de alumnos de 2º año muchos de los cuales registran ausencias reiteradas porque deben trabajar para ayudar a sus familias y en un caso un alumno con una enfermedad crónica que le exige largos períodos de reposo con inasistencia a clases.
Las actividades se desarrollarán trabajando en grupos de 4 alumnos tanto en el aula como en la casa, y para los alumnos que no puedan asistir a clase será mayor el trabajo domiciliario que el áulico.
El docente comparte un enlace con dos videos de sensibilización y acercamiento a la problemática. La primera consigna es observar los videos tratando de identificar en ellos los contenidos a ampliar en una actividad colaborativa posterior. Los conceptos son escritos en el pizarrón para su visualización y para facilitar el trabajo posterior.



Se genera un breve tiempo de debate, como preparación para la actividad posterior. El docente orienta el debate en función de la dinámica que se genera, de las inquietudes de los alumnos, con preguntas que puedan realizar más otras propias para guiar la discusión.
Luego solicita que cada grupo cree una cuenta en facebook con indicaciones sobre la identificación del mismo. A la vez crea también en una cuenta personal de facebook, o utilizando la del colegio, un grupo cerrado denominado: NO a la violencia de género, e invita a cada grupo a formar parte del mismo para subir la presentación del trabajo colaborativo que desarrollarán en google drive y un folleto de concienciación e información para imprimir y repartir en su comunidad.

Intercambiarán ideas y comentarios entre grupos y con el docente, para permitir co-evaluación y autoevaluación para mejorar la presentación de los trabajos que concluirán con la elaboración del folleto mencionado. La red social Facebook les permitirá la comunicación y evaluación entre grupos y con el docente, mientras que el trabajo colaborativo en google drive les servirá para el intercambio entre los integrantes de cada grupo y con el docente.

Conceptos Básicos y saberes previos: Identidad. Género. Violencia: Formas. Estereotipos y roles. Prejuicios y preconceptos. Cultura. Cultura dominante. Machismo. Normas y costumbres sociales. Naturalizaciones.

Video de Youtube.com con imágenes sobre violencia de género:

Noticias de actualidad sobre violencia de género:
http://www.lanacion.com.ar/1558325-matan-a-una-mujer-cada-35-horas-por-violencia-de-genero
http://www.agenciacna.com/2/nota_1.php?noticia_id=26816